Creo que cada vez que escribo vaticino desencuentros, destiempos, desmanes... desechos... desando caminos, si... pero involuntariamente y desgraciadamente también...
No solo ando dejando pedacitos de mi esencia en cada palabra sino que por alguna puta razón me adelanto al destino. Y también tengo la madita paradoja de hacer las cosas equivocadamente, aún sabiéndolo.
Claro que todo pasa por algo ¿No? Me autoconformo con esa frase hecha. Pero lo que más detesto sin duda es esa arrogancia humana y nefasta de "querer controlar todo lo que pasa", que "todo esté bajo control", incluso los sentimientos... im- po- si- ble! y por demás espantoso. Necesito dejar fluir lo que tengo adentro, haciéndome cargo de los precipicios y de las posibles caídas.
Lo cierto es que en el fondo (o no tan en el fondo) me gusta que la vida me soprenda. Vaya contrariedad: últimamente ando peléandome con el miedo y los fantasmas... sintiéndome para la mierda y arruinando las cosas...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Es loco porque caí en el blog por el "Estudio de Van Gogh" de Bacon...supongo que esperaba encontrar a alguien que alguna vez encontré; me econtré con poesía y partes de ese alguien...jeje Increible este blogorealidad...Abrazo!
Publicar un comentario