No soy yo quien escucha
ese trote llovido que atraviesa mis venas.
No soy yo quien se pasa la lengua entre los labios,
al sentir que la boca se me llena de arena.
No soy yo quien espera,
enredado en mis nervios,
que las horas me acerquen el alivio del sueño,
ni el que está con mis manos de yeso enloquecido,
mirando, entre mis huesos, las áridas paredes.
No soy yo quien escribe estas palabras huérfanas.
Oliverio Girondo
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4 comentarios:
empezar a conocer a otros desde su blog es una experiencia nueva, extraña.me gusta ser un comentario.vamos por nocturno 2!!!
creo qe al escribir..todos dejamos ver un poco de nosotros mismos..sin nisiqiera darnos cuenta..te sigo..besito
Gracias Tefi!
Y tenés razón... es inevitable dejar algo de nuestra esencia no sólo en lo que escribimis sino en todo lo que hacemos.
Voy a tratar de bandonar la fiaca y ponerme a armar un poco mejor este blog.
un beso
Hola! Queremos leerte a vos, che! Te mando un beso grande.
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